La sopa es uno de los alimentos más socorridos de la historia de la humanidad. Se llamó sopa a un cocido de agua y migas de pan con que los pobres de Europa mitigaban su hambre.
La sopa permite una cantidad enorme de variantes, desde un caldo más simple hasta las sopas más refinadas de tortilla, de pescado o de aguacate, ya sea como único platillo o como principio perfecto de comida.
Son innumerables las formas en que se puede preparar una sopa llegando a constituir, si se desea, una comida completa, utilizando distintos ingredientes.
Al caldo de pollo, pescado, res o carnero se le pueden agregar las más variadas verduras, pastas de trigo, harinas de cereales, arroz, papa, elotes, queso, huevo, leche si se quieren cremas, pan, tortillas, trozos de carnes rojas o blancas, frijol, lenteja, garbanzo, o habas, para tener la sopa más adecuada a su gusto y presupuesto.