
12 hígados de pollo
6 tazas de caldo
1
cebolla
2 dientes de ajo
1 cucharada sopera de harina
1 cucharada cafetera de perejil
picado
1/2 vaso de vino
aceite pare freír
sal y pimienta
Lave bien los hígados y cuézalos con el ajo y media cebolla durante unos 20 minutos. Ya cocidos, pique la mitad y licúe la otra mitad con un poco del caldo en que los coció.
En una cacerola fría la cebolla picada; agregue la harina sin dejar de mover y, cuando se dore, vierta el caldo con los hígados molidos. Añada sal y pimienta.
Hierva y luego añada los hígados picados, el perejil y el vino.
Las recetas que aquí presentamos son para uso personal,
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