
6
chiles cuaresmeños rojos
3 jitomates grandes
3 cucharadas de cebolla picada
2 dientes de ajo
2 cucharadas de aceite vegetal
2 cucharadas de aceite de oliva
un poquito de caldo
sal.
Los chiles se desvenan bien.
Se pueden desflemar en agua caliente con un poquito de sal, dejándolos algunas horas o toda la noche.
Se calientan juntos los dos aceites, y de doran los dientes de ajo, retirándolos luego.
En este aceite se vierte, para freír, la cebolla picada, el jitomate (molido sin piel y sin semillas), y se deja hasta que se ponga chinito.
Se agregan entonces los chiles, cortados en rajas, un poquito de caldo, para soltar la salsa y se sazona con la sal.
Esta salsa se sirve caliente, para acompañar algunas carnes.
Las recetas que aquí presentamos son para uso personal,
queda prohibida su reproducción para fines comerciales.