
1/4 de kg. de semillas de amaranto
1/4 de kg. de piloncillo
Se remojan las semillas en agua durante 6 horas. Se sacan y se ponen a secar en una tela de alambre muy fina, donde no pase la semilla.
Ya secas se tuestan en un comal removiéndolas constantemente hasta que tomen un color blancuzco.
Aparte, se hierve el piloncillo en muy poca agua, se mezcla con las semillas y se amasa rápidamente hasta obtener una pasta uniforme. Se extiende la pasta sobre una superficie plana y se corta en la forma deseada.
Las recetas que aquí presentamos son para uso personal,
queda prohibida su reproducción para fines comerciales.