1 kilo de tuna
1 kilo de azúcar
1 litro de agua
1 pizca de sal
Se pelan las tunas y con un cichillo se les sacan las semillas.
Se cuecen en un poco de agua con una pizca de sal y cuando estén cocidas se ponen en agua fría. Una vez que hayan enfriado, se sacan y se dejan secar.
Con el agua y el azúcar se hace un almibar, que se clarifica con unas gotas de jugo de limón.
Se ponen las tunas en ese almibar a fuego lento, hasta que el almibar tome el punto deseado.
Se dejan reposar en el almibar durante 24 horas.
Se ponen a hervir en el almibar, hasta que éste vuelva a tomar el punto y se retiran.
Se cubren finalmente con el almibar; el punto de este almibar debe ser tal que levantando la espumadera y soplando a través de los agujeros se formen pompas como de jabón.
Las recetas que aquí presentamos son para uso personal,
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