HORNEAR


Existe una gran variedad de recipientes para horno. Los materiales más comunes son aluminio, vidrio refractario, loza de barro cocido, cerámica y hierro forjado esmaltado.

Aquí indicamos los tipos principales. El tamaño que se escoja depende, naturalmente, del uso que se le vaya a dar.

CACEROLAS CON TAPADERA.

Que cierra a la perfección, pesadas y hondas, para cocinar lentamente, sin pérdida de líquidos.

MOLDES PARA TARTAS.

De bordes oblicuos, de metal y vidrio refractario. A veces en las de metal el fondo es separable.

MOLDES PARA PASTELES.

De bordes rectos, para hacer pasteles que deben cortarse por la mitad.

CHAROLAS PARA ROSTIZAR.

Rectangulares, de bordes bajos, de acero, aluminio o vidrio refractario.

CAZUELAS PARA GRATINAR.

redondas u ovaladas, pueden ser de loza, vidrio, cerámica o hierro forjado esmaltado, con o sin asas.

MOLDES PARA SOUFFLES.

Redondos, con bordes altos y derechos. Los clásicos son de cerámica o porcelana. Se hacen para porciones individuales o más grandes.

TERRINAS.

Rectangulares u ovaladas, con borde derecho y tapadera. Son de loza, porcelana y hierro forjado esmaltado, para patés.

MOLDES PARA FLAN

De metal, pueden ser individuales o más grandes, redondos o de corona.

CHAROLAS PARA MUFFINS.

Láminas metálicas con varias (generalmente doce) con cavidades para hornear pastelillos.

BUDINERAS.

de formas muy variadas, sencillas o de fantasía, generalmente de metal. Sirven para budines, cremas, gelatinas y helados.