OLLAS, CACEROLAS, CAZUELAS Y SARTENES
Es importante conocer las características, ventajas y desventajas
de los materiales con que se fabrican estos utensilios.
EL ALUMINIO es ligero, inoxidable y buen conductor del
calor. Se usa para toda clase de ollas, cacerolas y sartenes.
Es relativamente blando y se abolla con facilidad. Al contacto
con alimentos que contienen ácidos reacciona químicamente
y puede dar un ligero sabor metálico al guiso. Por esta
razón, a menudo se recubre o se mezcla con materiales que
reducen la reacción ácida.
EL COBRE es el mejor conductor del calor y es ideal para
cocinar mermeladas o jarabes de azúcar. Las mejores piezas
de este metal están recubiertas interiormente de estaño,
níquel o acero, para evitar la reacción del cobre
con ácidos, que da origen a sustancias tóxicas.
Es muy hermoso (y caro) pero se opaca fácilmente y cuesta
trabajo mantenerlo limpio y reluciente.
EL HIERRO FUNDIDO es excelente conductor del calor, pesado
y durable. Las sartenes de hierro fundido son ideales para TORTILLAS
DE HUEVO: después del uso no se lavan sólo se limpian
con papel. Se oxida fácilmente: hay que secarlo con cuidado
y conviene engrasarlo ligeramente después de usado.