Las cazuelas de barro son utilizadas en la mayoría de las recetas mexicanas tradicionales, pero su empleo no es imprescindible, aunque sí característico y típico para, por ejemplo, preparar y servir moles.
Las ollas se emplean para una de las más conocidas y variadas de México.
Antes de usarlas, ollas y cazuelas de barro se "curan". La mejor manera es frotar ajo en su interior, cubrir el fondo con abundante sal gruesa y ponerlas al fuego hasta que la sal este casi quemada. Se enjuaga cuidadosamente.