BEBIDAS


¿Cual es la bebida preferida del mexicano?

El intentar contestar requiere estudiar a fondo la decadencia de la tradición, el desarrollo industrial, la evolución de los gustos influenciados por la publicidad.

El estudio puede empezar observando dos extremos. México es el país que, per cápita, consume más refrescos embotellados y, entre los países productores de vino, el que menor consumo registra.

Los mexicanos, además de mares de gaseosas, toman, según sus posibilidades económicas, bebidas de escasa graduación alcohólica (fundamentalmente pulque y cerveza) y destilados de alto contenido alcohólico (tequila brandy).

El vino de uva, complemento indispensable de toda comida en España, Francia e Italia, es aún artículo de lujo reservado a unos pocos, aunque su consumo se vaya haciendo cada día más popular.

Las antiguas bebidas están siendo desplazadas irremediablemente por aquellas producidas en gran escala, ya se trate de gaseosas, cervezas, vinos o aguardientes. Pero vale la pena recordarlas porque constituyen un aspecto significativo, sugestivo y singular de una cultura culinaria amenazada por el olvido.