No se debe servir primero a la dueña de la casa, a no ser
que sea la única señora que está en la mesa
o que esté con su marido y sus hijos.
Cuando está presente la abuela o una joven invitada, los
platos serán presentados a éstas.
Si la dueña de la casa es la que sirve, con o sin ayuda
de sirviente, también se servirá la última.
Después que se hayan servido algunas personas, se comenzará
a comer antes que la comida se enfríe.
Los niños deben esperar hasta que todos estén servidos para comenzar a comer. Con excepción del desayuno, el marido comenzará a comer después que su esposa haya terminado de servir.